Archivo de Abril 2008

Una Deuda

Abril 24, 2008

Al volver la mirada hacia el pasado, puedo observar demasiados sucesos consecutivos en mi vida. Y miro alrededor y me voy quedando solo, rodeado de un inmenso paisaje serrano, muy peruano y muy característico a mi país.

Trato de identificar lo más emotivo, e intenso que haya vivido en todo este tiempo, y solamente puedo observar tu sonrisa, escuchar tu voz, y sentir tus manos acariciando mis cabellos sentados en aquella plaza de la que jamás me olvido.

Sin embargo, estos recuerdos son inundados por tu imagen desvaneciéndose con todos esos recuerdos que me dejaste, en aquel paradero fatal… en el cual te vi por última vez, hace casi ya 10 años. Solamente las lagrimas que lloré, y tu intensa búsqueda son testigos de lo que realmente sufrí por ti.

Hola Micaela

Recuerdo como ayer el momento el que te quedaste para siempre en el cruce de aquellas avenidas tan lindas de nuestra ciudad. Recuerdo cada instante, cada momento, cada segundo en el que mi autobús me alejaba de ti, para siempre; sin darme cuenta de que no volvería a verte nunca más.

Mi corazón pobre inocente
Nunca aprendió a decir mentiras
Dice que tu sigues presente
Y que eres parte de su vida
Corazón corazón.. loco suicida

Voy a dejar al corazón
Que siga con su devoción
Y a mi razón le pediré que lo perdone
Porque abriría en el la herida
Si tu te escapas de su vida…
Te necesita… entiéndelo!!!

Corazón Mío (Willy Noriega)


Recuerdo también, que no pude contener las lágrimas que empezaron a caer sin cesar desde ese momento, en el que nos abrazamos muy fuerte en ese paradero (Como cuando nos conocimos fuera de Lima), y en el que por primera vez sentir pude sentir el verdadero abrazo de una mujer, de una linda mujer.

¿Qué deberías saber?

¿Qué debería contarte?

¿Qué debería preguntarte?

Preguntas tan básicas y tan tontas a la vez, ¿verdad? Sin embargo me he tomado la simpleza de empezar a pensar que debía de escribirte… y realmente no sabría por donde empezar… pues son casi 10 años desde que te fuiste y que dejaste la huella mas dura en mi corazón, en mis sentimientos. Te convertiste en mi primer amor…. En el amor más sincero y sencillo que puede sentir un ser humano al empezar a vivir.

Nuevamente hoy como cada día, aunque no tan seguido como antes, me desperté pensando en ti… pensando en que estarás haciendo. Si ya te casaste… si ya eres mamá… si regresaste a Lima, pues siempre me decías que esta no era una ciudad para ti… que te irías del Perú y vivirías en Buenos Aires (donde trabajaba tu papá) y no retornarías nunca, jamás.

No voy a empezar a buscarte como lo hice hace varios años, ni tampoco empezaré a llamarte… pues la ultima vez que lo intente, fue muy difícil… pasaron muchos años para saber que tu ya no estabas acá conmigo, y que debía de caminar por mi mismo, y dejar de recordarte cada mañana, cada tarde… en cada atardecer… con cada brisa del mar que me devolvía tu presencia… y de la que no podía desprenderme.

Pues tu partida me fue muy difícil de digerir, y hoy ya no te añoro como antes, sino que te guardo un eterno e inmenso cariño pues te convertiste en ese amor por el cual lloras, por el que no duermes, por el que sufres… sin recibir nada a cambio.

Te debo agradecer cada instante vivido, por cada lágrima que descendió por mi mejilla… por cada noche de desvelo.

Y debo agregar que en su momento sufrí mucho por esa indiferencia con la que me tratabas, por esa falta de interés en mi esfuerzo por estar a tu lado. En tu desatino de no contestar mis llamadas, de no leer mis cartas y por las burlas en los plantones de 2 o 3 horas que me hacías.

Eso es parte del pasado.

Thank you providence
Thank you disillusionment
Thank you nothingness
Thank you clarity
Thank you thank you silence

Thank You (Alanis Morrisette)


Hoy quisiera decirte que a pesar de todo esto, te guardo un inmenso cariño… y recuerdo con mucha nostalgia y gratitud por esos momentos lindos que pase. Haciendo cada tontería solamente por verte un rato en mi vida… agradecerte por la intensidad de esos días, por la intensidad que le diste a mi adolescencia, que nadie más le hubiese dado.

No fui irresponsable, no fui vago… solamente era un adolescente loco de amor, y enamorado de una linda chica de ojos verdes con una linda cabellera color castaña… que tenia unas mejillas hermosas, que se complementaba muy bien con esa sonrisa que dibujaban tus labios.

Hoy debes saber que te convertiste en mi primer amor, aquel que atesoro en lo más profundo de mi ser, en lo mas profundo de mi corazón… con aquella foto de nosotros al lado de aquel árbol, como mudo testigo de nuestro encuentro en el pasado.

De hace 10 años ya.

Camina feliz, camina tranquila que yo te agradezco solamente por existir en mi vida.

Desde lo más profundo de mi corazón,

Gonzalo.