Alessandra, esto lo escribí pensando en ti. Es algo real. Es lo que sentí después de verte. Y espero seguir viéndote.
Enero 2009
Gracias por venir, fue lo único que atine a decirte.
Sinceramente agradecía tu presencia, pues pensé que ya no te volvería a ver. Habían pasado tantos meses, quizás años desde la última vez que te vi. De la última vez que no pude decirte adiós. De la última vez que vi tu sonrisa. Pero ello, no era motivo suficiente para arruinar tu presencia. Simplemente ESE fue el momento mas feliz en lo que va del año, de este año.
No te iba a pedir un beso, no.
No iba arruinar nuestra amistad, porque el solo hecho de tenerte entre mis labios, no. Me di cuenta de ello, cuando caminaba en tu espera, pensando en que eres una dama, una mujer integra y muy ocupada, que no necesita llenarse de problemas porque la vida ya te ha dado suficientes situaciones de las que has sabido luchar y ganar.
E iba confirmándolo a cada instante en que lograba escucharte… pero me distraía mirándote, contemplándote y concentrándome en lo que me decías. Tenia frente a mis ojos a una mujer muy cuajada, muy segura de lo que quería… y conforme pasaba el tiempo me daba cuenta de que tenía una gran amiga a mi lado.
Y estaba muy contento por estar ahí contigo. Estaba feliz de que seas mi amiga, y ya ni me molestaba en pensar en todo lo que quería de ti. Me di cuenta de que todos esos pensamientos habían sido muy egoístas de mi parte. Te veía sonriendo, y de lo contenta que estabas. De la seguridad que desprendías, que me contagiabas… tu madurez, tu ser que se manifestaba en tu testimonio que me invitaba a volver a ser el tipo que siempre fui… y
Me sentía muy feliz de caminar contigo.
Sin embargo, retorna la nostalgia de siempre.
Siempre las despedidas son fatales para mi. Siempre he dejado de ver a la gente a la que no pude expresar algo mas. Y con ello el recuerdo que vuelve a asaltarme cada noche. Como antes de la tarde de hoy, en que no llegabas… y no era la primera vez que hacías lo mismo.
No.
Y recordaba esta excelente canción.
Voy caminando por las calles pensando en ti,
voy disfrutando imaginando tu dulce voz…
llamando mi nombre.
Me siento bien,
voy apurando el paso buscando apurar el tiempo,
y me doy cuenta q he caminado cientos de cuadras…
y no estoy cansado…
No puedo esperar (Cementerio Club)
Era ya la tercera ocasión en que habíamos acordado reunirnos. Y, siempre era yo quien quedaba plantado esperándote. Y esto se había vuelto una costumbre en mi. Quedarme esperando por muchos segundos, demasiados minutos e incontables horas. Y siempre, guardando la esperanza de que me llamarías excusándote e incluso pudieses llegar en algún momento. Pero nunca llegaste, hasta ese día… esa tarde.
Y al finalizar el día me dijiste algo que ya estaba olvidando.
Algo que había dejado enterrado en lo profundo de mi ser, y que sin embargo es una característica propia de mi ser. “tienes un corazón bueno, eres de corazón bueno”, fue lo que llegaste a decir, y sin embargo mi esencia se va perdiendo. Atine a sonreír, y dejaste esa huella en mi, para así retornar a mi camino que nunca debí dejar de caminar. El de la paz y el de la bondad.
De todo corazón, te agradezco que hayas venido, y por sobretodo por ser mi amiga.
Creo que es cierto que Dios existe, por que estoy seguro que él te puso en mi camino…
Gonzalo.