Siempre me acuerdo de ti. Me acuerdo de ustedes.
Recuerdo a todos los amores que tuve, a los que no tuve, y a los que nunca tendré.
Quizás es la época que me toca vivir, mi ciudad (Lima); pues siempre la melancolía hace presa de mi. Cada día de invierno, y con ellos sus amaneceres y sus atardeceres… Extraño sus presencias, cada detalle de cada mujer… cada mirada, cada sonrisa…
Hoy camino solo y me pregunto como les va, en donde están. Y me muero de ganas de verlas. Cada día que pasa es un martirio, y una alegría acordarme de cada una de ustedes. Cada canción en mi Ipod las trae a mi mente y sonrio de alegria (y agradezco a Dios) por haberlas conocido.
Siento un poquito de pena por no saber en dónde estan, pero no lloro.