Posts etiquetados ‘Cartas’

Ganas de escribir(te)

Junio 17, 2009

Alessandra,

Aunque han pasado varias semanas de la última vez que te vi. Hoy amanecí con muchas ganas de escribirte. Sé que conversamos aunque sea una vez a la semana, pues yo muy fervorosamente lo hago desde setiembre u octubre del año anterior.

Y es que el día de tu cumpleaños conversamos, me dijiste algo que me dejó pensando por muchos días… “no quiero escucharlo, por que no lo escribes” me dijiste.

Durante varios días estuve pensando en hacerlo… y aunque solo somos amigos, y hasta el momento no ha pasado nada incontrolable, ni nada extraño. Siento que te mereces mucho más que unas líneas, pues me has dado un apoyo en los momentos que me he sentido muy solo, y tus palabras siempre han sido de aliento y tranquilidad.

Debe ser esa paz que transmites con tu presencia, y me apena no haber podido concoerte antes al saber que cuando te conocí no teniamos la suficiente confianza para saber que te pasaba… y no poder apoyarte cuando lo necesitabas.

Te mereces más que esta pequeña misiva, y estas pocas palabras. Te escribo un abrazo y te envío un beso pues te quiero mucho y lamentablemente sé que nunca leeras esto (que ironía). Y me aprovecho de eso; y pienso en un beso, que tal vez nunca llegará.

Con mucho amor,

Gonzalo

Domingo 01 de noviembre de 1998

Mayo 15, 2009

Hola Micaela, hoy te he escrito algunas lineas…

Siempre pienso en aquel viaje, que culmino con aquel hermoso beso. Y fue así como empezamos

Hoy (ayer) se inicio nuestro amor y una batalla incansable por continuar juntos a pesar de las distancias y nuestras edades.

No pude dormir. Por muchas horas termine pensando en ti. En lo que habíamos conversado, en lo que habíamos compartido, en lo que habíamos caminado, en lo que habíamos reído y en cada instante de esa tarde brillante en esta linda ciudad. Tambien evocaba con nostalgia tus palabras de despedida, y sobretodo aquel abrazo en el que nos confundimos cuando nos despedimos del parque sin concoer respuesta sobre el futuro y todo lo que vendría con tu regreso.

Moria de ganas de volver a verte.

Por eso, regrese a mi hotel, a fin de cambiarme y arreglarme para lo que sería tu despedida y tu regreso a Lima. Regresabas a Lima en la noche, y solamente te faltaba ultimar algunos detalles para ese ansiado retorno después de aquella larga temporada en esta ciudad. Ambos no lo podíamos creer, había pasado tanto y tan poco tiempo desde que empezamos a salir, y más aun para llegar a esta tarde que sello definitivamente nuestras vidas.

No sabia que decirte, nunca lo supe.

Te miraba, te contemplaba. Tu sonrisa me hacia olvidar por completo tu partida. Tu alegría se convertía en una especie de placebo para continuar viviendo aquí, sin tener que salir corriendo detrás de ti.

Demasiadas ideas en mi cabeza, demasiada pena. Mucha confusión. Solamente atinabas a agitar suavemente tus manos y decir adiós. Un adiós que espero no sea muy prolongado (Porque cuando regrese a Lima, lo primero que voy a hacer será llamarte y te aseguro que vamos a conversar un montón).

Sin embargo la esperanza se había quedado conmigo y con tu promesa de continuar nuestra vidas juntos (como enamorados) en Lima. Con la esperanza de tus labios con los míos, con el abrazo en el que nos confundimos.

No puedo dormir, y realmente es atroz tener que recordar el momento preciso en que te despides de mí, y tengo la impresión que nunca más te volveré a ver.

Cambiamos teléfonos, cuentas de correo electrónico y dirección de nuestras casas para poder buscarnos en lima, y continuar con la promesa que nos hicimos en aquel parque de esta linda ciudad: “juntos hasta donde lleguemos”

Tu autobús enciende motores, te asomas a la ventana y lanzas un beso volado que seguramente es para mí. Y me siento el joven más feliz del mundo por haber venido a conocerte, por tenerte como mi chica.

Nos vemos en Lima.

Gonzalo

Pienso en ti

Enero 14, 2009

Sigo pensando en ti. Trato de no hacerlo para no confundir mis sentimientos, sin embargo cada mañana o cada día al acostarme pienso en ti.

Alessandra

Pienso en ti
Interminablemente en ti
Quiero ser
Una respuesta para ti
Pienso en ti
Pienso en ti (Duncan Dhu )

Sabes que intento recordar la primera vez que te vi. Y lo único que puedo recordar es que fue en mayo del 2007. Detenidamente empiezo a armar los detalles de aquella primera clase, y efectivamente debo confesarte que recuerdo que me pareciste muy guapa desde el instante que traspasaste el umbral de la clase en aquella universidad limeña, que cambio de local hace unos pocos meses.

Si.

Recuerdo que me dije para mi mismo, que no te sentaras muy cerca de mi… porque no quería tener problemas, y no estoy seguro si pensé si llegarías a ser mi amiga… o confidente… (pues sigo siendo un muchacho enamoradizo)

Pero el destino, jugo a nuestro favor… o a mi favor.

Conversamos lo necesario, y recuerdo que con el transcurrir de los días no volví a tenerte cerca de mi asiento.

No recuerdo con exactitud cuando empezamos a ser amigos.

No recuerdo como llegue a tener tu número telefónico.

No recuerdo ni como fue nuestra primera conversación telefónica.

No recuerdo como empecé a extrañarte tanto con el transcurrir de los meses.

Un momento, si recuerdo cuanto te extrañaba. Y te extrañaba de verdad… y ese fue el motivo de nuestras conversaciones.

Te llamaba para saludarte, y para saber como estabas. Para decirte que te extrañaba… pues las clases en la maestría jamás fueron las mismas sin tu presencia. Ese era el problema te hacer buenos amigos…

Sigo pensando en cómo y cuándo nos hicimos amigos…

Gonzalo

No puedo esperar…

Enero 12, 2009

Alessandra, esto lo escribí pensando en ti. Es algo real. Es lo que sentí después de verte. Y espero seguir viéndote.

Enero 2009

Gracias por venir, fue lo único que atine a decirte.

Sinceramente agradecía tu presencia, pues pensé que ya no te volvería a ver. Habían pasado tantos meses, quizás años desde la última vez que te vi. De la última vez que no pude decirte adiós. De la última vez que vi tu sonrisa. Pero ello, no era motivo suficiente para arruinar tu presencia. Simplemente ESE fue el momento mas feliz en lo que va del año, de este año.

No te iba a pedir un beso, no.

No iba arruinar nuestra amistad, porque el solo hecho de tenerte entre mis labios, no. Me di cuenta de ello, cuando caminaba en tu espera, pensando en que eres una dama, una mujer integra y muy ocupada, que no necesita llenarse de problemas porque la vida ya te ha dado suficientes situaciones de las que has sabido luchar y ganar.

E iba confirmándolo a cada instante en que lograba escucharte… pero me distraía mirándote, contemplándote y concentrándome en lo que me decías. Tenia frente a mis ojos a una mujer muy cuajada, muy segura de lo que quería… y conforme pasaba el tiempo me daba cuenta de que tenía una gran amiga a mi lado.

Y estaba muy contento por estar ahí contigo. Estaba feliz de que seas mi amiga, y ya ni me molestaba en pensar en todo lo que quería de ti. Me di cuenta de que todos esos pensamientos habían sido muy egoístas de mi parte. Te veía sonriendo, y de lo contenta que estabas. De la seguridad que desprendías, que me contagiabas… tu madurez, tu ser que se manifestaba en tu testimonio que me invitaba a volver a ser el tipo que siempre fui… y

Me sentía muy feliz de caminar contigo.

Sin embargo, retorna la nostalgia de siempre.

Siempre las despedidas son fatales para mi. Siempre he dejado de ver a la gente a la que no pude expresar algo mas. Y con ello el recuerdo que vuelve a asaltarme cada noche. Como antes de la tarde de hoy, en que no llegabas… y no era la primera vez que hacías lo mismo.

No.

Y recordaba esta excelente canción.

Voy caminando por las calles pensando en ti,
voy disfrutando imaginando tu dulce voz…
llamando mi nombre.
Me siento bien,
voy apurando el paso buscando apurar el tiempo,
y me doy cuenta q he caminado cientos de cuadras…
y no estoy cansado…
No puedo esperar (Cementerio Club)


Era ya la tercera ocasión en que habíamos acordado reunirnos. Y, siempre era yo quien quedaba plantado esperándote. Y esto se había vuelto una costumbre en mi. Quedarme esperando por muchos segundos, demasiados minutos e incontables horas. Y siempre, guardando la esperanza de que me llamarías excusándote e incluso pudieses llegar en algún momento. Pero nunca llegaste, hasta ese día… esa tarde.

Y al finalizar el día me dijiste algo que ya estaba olvidando.

Algo que había dejado enterrado en lo profundo de mi ser, y que sin embargo es una característica propia de mi ser. “tienes un corazón bueno, eres de corazón bueno”, fue lo que llegaste a decir, y sin embargo mi esencia se va perdiendo. Atine a sonreír, y dejaste esa huella en mi, para así retornar a mi camino que nunca debí dejar de caminar. El de la paz y el de la bondad.

De todo corazón, te agradezco que hayas venido, y por sobretodo por ser mi amiga.

Creo que es cierto que Dios existe, por que estoy seguro que él te puso en mi camino…

Gonzalo.