Hace algunos años que no logro sacarte de mi mente, ni de mi corazón.
Hace algunas semanas me quede pensando en algunas situaciones que se fueron dando en el transcurso del tiempo.
Hace algunos días me quede quieto por mucho rato, en el paradero contemplando como te alejabas de mi vida.
Hoy con mucho más de experiencia, podría describirme como un caballero en pleno siglo XXI. Sin embargo, ser un caballero respetuoso de decisiones, es lindar con la ridiculez. Ser catalogado como el “monse” de la fiesta, o el chico bueno que es amable, carismático, buen amigo, de gran corazón… que nunca se convertirá en una posibilidad de amor en el futuro, o en el pasado o viceversa.
Todo ello es ser reducido a una hoja, mediante un procesador de textos… en el que no puedes usar un lapicero; pues confesiones de este tipo, se mantendrán intactas, intocables … e imborrables en ese inmenso vacío llamado Internet.
¿Qué habría de decirte?
¿Qué tendría que decirte?
Pues algo sencillo y muchas veces difícil de confesar… y sobretodo a mi edad, como alguna vez te lo comenté: “mi experiencia amatoria se reduce al conteo de unos cuantos dedos de la mano, por no decir un par no más”
Que solamente he amado a una mujer, aquella mujer que me enseño que las mujeres no valen la pena. Mujer que me falló, y a la que tontamente ame y entregue mi amor sin condición. (No es necesario que lo sepas, pero a esa mujer le regale orgasmos llenos de amor; sin necesidad de utilizarla, y que muchas veces me utilizó).
Bueno, finalmente debo confesarte que no hay día (ni noche) desde que te volvi a ver… que no he dejado de pensar en tí. No ha existido momento en el que haya pensado que estoy enamorado de tí (y siempre he llegado a la conclusion de que no, pues tu tienes compromiso y yo tambien).
Sin embargo, a veces no puedo evitar mirarte como mujer… y los malos pensamientos se apoderan de mi (solo por un momento) y pienso en cuánto te quiero, y en cuánto afectaría un desliz (mi desliz) en nuestra amistad.
Siempre te quiero, y quiero tenerte cerca… siempre.
Te beso en la mejilla, y te abrazo muy fuerte.